En la Medicina China clásica, el ser humano no se comprende únicamente como un cuerpo físico, sino como la manifestación de una compleja interacción entre Jīng (精, esencia), Qì (氣, energía) y Shén (神, espíritu). Dentro del ámbito del espíritu encontramos los Hún (魂) y los Pò (魄), que representan dos aspectos complementarios de la actividad psíquica y espiritual. Ambos forman parte del Shén, pero expresan funciones diferentes e inseparables: mientras los Hún se relacionan con la conciencia, la creatividad, la capacidad de proyectarse hacia el futuro y la dimensión más sutil del ser, los Pò permanecen íntimamente ligados al cuerpo, a la percepción sensorial, a los instintos y a las respuestas inmediatas que hacen posible la vida.
Desde la perspectiva médica, los Hún se asocian al Hígado (肝) y pertenecen al movimiento del Yáng, mientras que los Pò residen en el Pulmón (肺) y corresponden al aspecto Yīn. Esta relación no debe entenderse como una simple localización anatómica, sino como la expresión de una dinámica funcional. Los Hún aportan iniciativa, imaginación y dirección a la vida; los Pò proporcionan arraigo, sensibilidad corporal y la capacidad de responder de manera espontánea al entorno. La armonía entre ambos permite que la persona permanezca plenamente presente en su cuerpo sin perder la capacidad de crecer, crear y evolucionar.
Los textos daoístas desarrollaron esta concepción con gran profundidad. Mientras que habitualmente se habla de tres Hún (三魂) y siete Pò (七魄), estas cifras no deben interpretarse necesariamente como entidades separadas, sino como una forma simbólica de describir distintas funciones o manifestaciones de la vida psíquica y corporal.
En el 《太上除三尸九蟲保生經》 (Tàishàng Chú Sānshī Jiǔchóng Bǎoshēng Jīng - Escritura suprema para expulsar los Tres Cadáveres y los Nueve Parásitos y preservar la vida), compilado probablemente entre finales de la dinastía Tang y comienzos de la dinastía Song, encontramos una asociación de imágenes con cada uno de los Siete Pò (七魄). En esta singular serie de ilustraciones cada uno de los Pò aparece representado con un nombre y una forma propios y aunque el texto ofrece una descripción general de los siete Pò como conjunto y no desarrolla individualmente las funciones de cada uno, estas imágenes han dado lugar a diversas interpretaciones, tanto clásicas como contemporáneas.
Los Siete Po en el Tàishàng Chú Sānshī Jiǔchóng Bǎoshēng Jīng
Todo aquello que despierte los deseos o desgaste el corazón-mente (心 xin) debe ser reprimido y abandonado; no debe seguirse, y así se alcanzará la estabilidad. Si las personas investigan verdaderamente los principios de las cosas, alcanzarán naturalmente el Dao (道). Pero cuando los demonios de los Po yin (魄陰) seducen y perturban, la mente pierde la rectitud, la naturaleza original queda confundida y resulta difícil regresar al camino correcto.
太上除三尸九蟲保生經 (Tàishàng Chú Sānshī Jiǔchóng Bǎoshēng Jīng)

尸狗 (Shīgǒu) → Perro Cadáver
Simbolismo: En la cultura china el perro posee una naturaleza ambivalente. Por un lado, actúa como guardián y protector frente a los espíritus malignos; por otro, se asocia a los animales carroñeros que merodean los cadáveres y la muerte. Esta dualidad lo convierte en un símbolo apropiado del aspecto más instintivo y corporal de la existencia.
Desde un punto de vista histórico, probablemente representa el Pò más estrechamente vinculado al cuerpo físico, a la supervivencia y a los impulsos primarios de conservación.

伏矢 (Fúshǐ) → Flecha Oculta
Simbolismo: El nombre evoca una flecha preparada para ser disparada en cualquier momento. Sugiere vigilancia constante, reacción inmediata y una fuerza latente que permanece oculta hasta que las circunstancias la hacen necesaria.
Históricamente, parece simbolizar la capacidad del organismo para responder de forma automática frente al peligro o a las amenazas externas.

雀陰 (Quèyīn) → Yin del Gorrión
Simbolismo: El gorrión ha sido tradicionalmente un símbolo de fertilidad y vigor sexual debido a su intensa actividad reproductiva. En la literatura médica china, 雀陰 fue incluso un antiguo nombre de los genitales masculinos.
Todo ello hace pensar que este Pò representa los impulsos relacionados con la reproducción, el deseo y la continuidad de la vida.

吞賊 (Tūnzéi) → Devorador de Bandidos
Simbolismo: El nombre describe a quien devora o elimina a los "ladrones", entendidos simbólicamente como aquello que roba la vitalidad. La imagen sugiere una función defensiva orientada a preservar el equilibrio interno.
Probablemente representa los mecanismos naturales de protección frente a influencias perjudiciales o factores que consumen la energía vital.

非毒 (Fēidú) → No Veneno
Simbolismo: Las distintas versiones del texto transmiten este nombre con dos caracteres diferentes (飛 o 非), aunque ambos se pronuncian igual. La variante 飛毒 ("Veneno volador") parece aludir a influencias nocivas que penetran rápidamente en el organismo, mientras que 非毒 ("No veneno") resulta más difícil de interpretar y probablemente refleje una variante textual.
En cualquier caso, el nombre parece vincular este Pò con la presencia, transformación o control de aquello que resulta perjudicial para la vida.

除穢 (Chúhuì) → Eliminador de Impurezas
Simbolismo: A diferencia de otros nombres, éste posee un significado claramente positivo: "eliminar las impurezas". En la tradición ritual daoísta, 穢 designa tanto la suciedad física como la impureza espiritual o ritual.
Es posible que este Pò simbolice los procesos naturales de purificación y eliminación que mantienen el equilibrio del organismo.

臭肺 (Chòufèi) → Pulmón Maloliente
Simbolismo: Es el único de los siete nombres que hace referencia explícita a un órgano. La expresión "pulmón fétido" evoca la enfermedad, la putrefacción y el deterioro del cuerpo, recordando la naturaleza transitoria de la existencia física.
Históricamente, parece representar la estrecha relación entre el Pulmón, los Pò y los procesos de desgaste inherentes a la vida corporal.
Sobre el autor:

David Quiroga
Estudio, experimento y escribo, intentando siempre seguir este orden. Explorador del equilibrio entre nuestras diferentes manifestaciones —física, energética y espiritual— en la aparente individualidad, formando parte de un todo. Practicante de Medicina China, Shiatsu, meditación y otras artes —marciales y no marciales— encuentro en la naturaleza y la montaña mi refugio e inspiración.




