Sun Simiao (孙思邈, c. 581–682), venerado como 药王 Yaowang —el Rey de la Medicina—, es una de las figuras más influyentes y respetadas de la historia de la medicina china. Su legado trasciende la mera recopilación de fórmulas: representa una visión integral de la medicina donde el cuidado de la vida, la ética del médico y la prevención ocupan un lugar central. En una época de profundos cambios políticos y culturales, Sun Simiao eligió un camino de estudio, práctica clínica y cultivo interior al servicio de la salud humana.
Sus obras fundamentales, el Beiji Qianjin Yaofang (备急千金要方) y el Qianjin Yifang (千金翼方), constituyen auténticas enciclopedias médicas que integran fitoterapia, acupuntura, dietética y recomendaciones de estilo de vida. En ellas se aprecia una comprensión avanzada de la enfermedad crónica, una atención especial a mujeres y niños, y una clara orientación hacia la medicina preventiva y el yangsheng (cultivo de la vida).
El cuerpo es la morada del espíritu y la energía. Mientras el espíritu y la energía estén presentes, el cuerpo se mantiene sano y vigoroso, pero muere en cuanto se pierden. Por tanto, para preservar el cuerpo, primero hay que calmar el espíritu y la energía.
Sun Simiao (孙思邈)
Resumen cronológico de la vida de Sun Simiao (孙思邈)
Legado del Maestro Sun Simiao
Las obras de Sun Simiao no son solo manuales terapéuticos, sino un sistema completo de medicina que une clínica, prevención, ética y cultivo de la vida. Su aportación más profunda es haber definido qué significa ser médico, más allá de curar enfermedades.
Habita permanentemente en la fuente del Dao y la sabiduría se perfeccionará naturalmente, la energía se comunicará con el espíritu y el espíritu se comunicará con al naturaleza profunda y la sabiduría.
Sun Simiao (孙思邈)
Beiji Qianjin Yaofang (备急千金要方): Recetas esenciales para urgencias que valen mil piezas de oro
Finalizado en 652, es una de las compilaciones médicas más extensas y sistemáticas de la China clásica. Su título expresa una idea central del autor: la vida humana vale más que cualquier riqueza material. La obra organiza miles de fórmulas y métodos terapéuticos de manera práctica, con el objetivo de que el médico pueda actuar con eficacia tanto en situaciones urgentes como en el tratamiento prolongado de enfermedades.
Beiji Qianjin Yaofang articula un vasto corpus de fórmulas y métodos terapéuticos con un enfoque eminentemente práctico, orientado a que el médico pueda intervenir con eficacia tanto en situaciones urgentes como en el acompañamiento prolongado de enfermedades crónicas.
Uno de sus rasgos más distintivos es la fuerte orientación hacia la medicina preventiva. Sun Simiao dedica amplios pasajes al cuidado del cuerpo, la dieta, la moderación emocional y la conducta diaria, integrando la clínica con el yangsheng (cultivo de la vida). En este sentido, la enfermedad no se concibe como un hecho aislado, sino como el resultado de desequilibrios sostenidos en el tiempo.
El texto destaca también por su atención específica a áreas poco desarrolladas en épocas anteriores, como la ginecología, la obstetricia y la pediatría, además de incluir secciones sobre acupuntura y moxibustión. Todo ello convierte al Qianjin Yaofang en una referencia fundamental tanto para la práctica clínica como para la formación médica.
En su obra encontramos capítulos específicos reservados a las enfermedades de la mujer, diferenciándolas claramente de la patología general. Aborda trastornos menstruales, infertilidad, leucorreas, dolor abdominal y enfermedades posparto, subrayando que la fisiología femenina requiere principios terapéuticos propios.
Incluido como prólogo del libro se encuentra el Da Yi Jing Cheng (大醫精誠, El gran médico debe unir excelencia técnica 精 con sinceridad moral 誠), que no es un tratado técnico, sino un texto fundamental sobre la ética médica. En él, Sun Simiao define las cualidades morales que debe cultivar el médico: serenidad, sinceridad, humildad y una compasión genuina hacia todo ser humano que sufre.
El texto exhorta al médico a cultivar la sinceridad, la benevolencia y la calma mental. Rechaza el afán de lucro y enfatiza el servicio desinteresado a los enfermos.
Uno de sus principios más influyentes es la exigencia de tratar a todos los pacientes sin discriminación, independientemente de su estatus social, riqueza o condición personal. El médico ideal debe actuar con la misma dedicación ante cualquier paciente, manteniendo una mente clara y libre de intereses egoístas.
Este breve pero profundo texto ha ejercido una influencia duradera en la medicina china, estableciendo un modelo de médico que une competencia técnica y responsabilidad moral. Su vigencia actual reside en recordar que la medicina es, ante todo, un compromiso ético con la vida.
Qianjin Yifang (千金翼方): Fórmulas complementarias del Qianjin
El Qianjin Yifang, concluido en 682, fue concebido como complemento y ampliación del Qianjin Yaofang. Su función no es meramente acumulativa: Sun Simiao revisa, corrige y refina materiales previos, incorporando nuevas fórmulas y observaciones clínicas surgidas de décadas de práctica médica.
En esta obra se aprecia una mayor sofisticación terapéutica, con especial atención a la adaptación del tratamiento según la constitución del paciente, la edad y el curso de la enfermedad. El texto profundiza en patologías complejas y crónicas, mostrando una clara preocupación por los límites y riesgos del uso indiscriminado de medicamentos.
Amplía y depura el conocimiento clínico acumulado, incorporando nuevas fórmulas y afinando el uso terapéutico según la constitución y las circunstancias del paciente, reflejando una medicina madura basada en la observación, la prudencia y la adaptación individual.
El Qianjin Yifang consolida así una medicina basada en la prudencia, la observación clínica y la integración de terapias, reforzando la idea de que curar no es aplicar fórmulas de manera mecánica, sino comprender profundamente la naturaleza del paciente y del proceso patológico.
Sobre el autor:

David Quiroga
Estudio, experimento y escribo, intentando siempre seguir este orden. Explorador del equilibrio entre nuestras diferentes manifestaciones —física, energética y espiritual— en la aparente individualidad, formando parte de un todo. Practicante de Medicina China, Shiatsu, meditación y otras artes —marciales y no marciales— encuentro en la naturaleza y la montaña mi refugio e inspiración.




