Los 奇恆之腑 (Qí Héng Zhī Fǔ), tradicionalmente traducidos como Órganos Curiosos o Extraordinarios, ocupan un lugar singular en la Medicina China. No encajan plenamente ni en el sistema de los Zang ni en el de los Fu, y precisamente esa condición “extraordinaria” es la que los define. Son estructuras que almacenan de forma constante sustancias esenciales como el Jing, la médula o la sangre, y por ello se sitúan en un nivel profundo y constitucional de la fisiología.
El carácter 奇 (Qí), compartido con los Canales Extraordinarios (奇經八脈, Qi Jing Ba Mai), señala aquello que está fuera de la norma, lo que no sigue las reglas ordinarias del cuerpo. Esta coincidencia terminológica no es accidental: los Órganos Curiosos y los Canales Extraordinarios forman parte de un mismo estrato funcional, íntimamente ligado al Riñón, al desarrollo, a la reproducción y a los procesos de crecimiento y envejecimiento.
Los Órganos Curiosos y los Canales Extraordinarios forman parte de un mismo estrato funcional, íntimamente ligado al Riñón, al desarrollo, a la reproducción y a los procesos de crecimiento y envejecimiento.
Los Seis Órganos Extraordinarios:
- Vasos Sanguíneos (脈 Mai)
- Huesos (骨 Gu)
- Cerebro (腦 Nao)
- Médula (髓 Sui)
- Vesícula Biliar (膽 Dan)
- Útero (胞宮 Bao Gong)
Los Vasos Sanguíneos (脈 Mai)
Los Vasos constituyen el espacio donde se alberga la Sangre (血 Xue) y el vehículo a través del cual circulan conjuntamente el Qi y la Sangre, haciendo posible la experiencia vital en el plano manifestado. En este sentido, los vasos actúan como el puente entre lo insubstancial y lo sustancial, permitiendo que el movimiento del Qi se encarne en la Sangre y pueda expresarse en el cuerpo.
Cuando se entienden como los 8 Vasos Extraordinarios, los vasos son reservorios y canales del Jing y del Yuan Qi, mediando la energía pre-natal asociada a los Órganos Curiosos. A través de ellos, el Shen experimenta el Jing y se mantiene un flujo continuo entre el mar primordial y la vida cotidiana, desde el nacimiento hasta la muerte, en cada momento de creación.
Los Vasos (脈) constituyen el espacio donde se alberga la Sangre (血 Xue) y el vehículo a través del cual circulan conjuntamente el Qi y la Sangre, en este sentido, los vasos actúan como el puente entre lo insubstancial y lo sustancial.
Como vasos sanguíneos actúan como vías de distribución de las esencias refinadas. A partir de los alimentos, el sistema digestivo transforma y extrae el Gu Qi (谷氣), que posteriormente se combina con el Qi y la Sangre para generar sustancias nutritivas capaces de sostener la vida. Estas esencias refinadas son transportadas por los vasos a todo el organismo, asegurando la nutrición de órganos, tejidos y estructuras profundas.
Las experiencias no integradas pueden quedar inscritas en la Sangre y, con el tiempo, regresar a la médula, reescribiéndose una y otra vez. De este modo, los vasos se revelan como el lugar donde origen, experiencia, memoria y transformación se encuentran.
- Los vasos (脈) albergan la Sangre (血) y son el vehículo de circulación conjunta de Qi y Sangre.
- Constituyen un puente entre lo no manifestado y lo manifestado, entre el campo morfogenético y la experiencia corporal.
- Como 8 Vasos Extraordinarios, actúan como reservorios del Jing y del Yuan Qi, mediando la energía pre-natal de los Órganos Curiosos.
- Permiten que el Shen experimente el Jing, haciendo posible la interpenetración entre lo insubstancial y lo sustancial.
- Como vasos sanguíneos, conectan lo pre-natal y lo post-natal a través de la Sangre.
- Los vasos transportan por todo el cuerpo las esencias refinadas de los alimentos (谷氣 Gu Qi), del Qi y de la Sangre.
- Las experiencias no integradas pueden inscribirse en la Sangre y volver a la médula, creando patrones repetitivos.
Los Huesos (骨 Gu)
Los Huesos cumplen una función anatómica y estructural fundamental: proporcionan sostén, estabilidad y palanca para el movimiento, el cual se expresa a través de los Meridianos Tendino-musculares, responsables de coordinar huesos, músculos, tendones y articulaciones. A lo largo de la vida, los huesos mantienen un registro físico de la experiencia corporal, ya que las tensiones repetidas, los traumatismos y los patrones posturales habituales influyen progresivamente en su forma, densidad y alineación.
Los huesos mantienen un registro físico de la experiencia corporal, ya que las tensiones repetidas, los traumatismos y los patrones posturales habituales influyen progresivamente en su forma, densidad y alineación.
Mediante el proceso continuo de remodelado óseo, los huesos no son una estructura fija, sino un tejido dinámico que se adapta a las cargas mecánicas, posturales y funcionales a las que es sometido.
A nivel individual, los cambios en la forma, densidad y alineación ósea influyen en la estabilidad, la postura y la eficiencia del movimiento, afectando a la capacidad de sostener el Qi y la Sangre sin estancamiento. A nivel colectivo, esta organización estructural condiciona la manera en que el individuo resuena y se sincroniza con el campo social y ambiental, amplificando o atenuando la expresión de su constitución y su potencial vital. De este modo, el estado de los huesos participa en la transmisión silenciosa de la calidad del Jing y del Yuan Qi, no como un fenómeno místico, sino como una consecuencia de la coherencia estructural y funcional del cuerpo.
Los huesos constituyen la cavidad que alberga la Médula (髓), por lo que están estrechamente vinculados a los Riñones, órgano que almacena el Jing (精) y lo transforma en Médula para nutrir huesos y cerebro. Los dientes, considerados una prolongación de los huesos, reflejan de manera directa el estado del Jing. Así, la solidez, integridad y estabilidad de la estructura ósea expresan la suficiencia y calidad del Jing de Riñón, mientras que su debilitamiento indica un consumo o insuficiencia progresiva de esta esencia vital.
- Los Huesos son el armazón estructural fundamental del cuerpo.
- Almacenan la Médula. Se relacionan con Riñones, Jing y dientes; la estructura ósea refleja la calidad del Jing.
- Mantienen un registro físico de la experiencia corporal, ya que las tensiones repetidas, los traumatismos y los patrones posturales habituales influyen progresivamente en su forma, densidad y alineación.
- Conducen piezoelectricidad junto al tejido conectivo, distribuyendo información postural y estructural por todo el cuerpo.
- Los tendino-musculares sostienen los huesos y conducen el Wei Qi; los ancestrales organizan el Yuan Qi y la creatividad.
- Los huesos conservan formas evolutivas antiguas (cola, alas, branquias simbólicas), actuando como archivo evolutivo.
En la próxima entrada profundizaremos en el Cerebro y la Médula, ejes centrales del sistema de los Órganos Extraordinarios y de su relación con el Jing.
Sobre el autor:

David Quiroga
Estudio, experimento y escribo, intentando siempre seguir este orden. Explorador del equilibrio entre nuestras diferentes manifestaciones —física, energética y espiritual— en la aparente individualidad, formando parte de un todo. Practicante de Medicina China, Shiatsu, meditación y otras artes —marciales y no marciales— encuentro en la naturaleza y la montaña mi refugio e inspiración.




